Sede - Instituto de Cultura Puertorriqueña

El Asilo de Beneficencia, sede del Instituto de Cultura Puertorriqueña, es el primero de los edificios monumentales construidos en el Barrio Ballajá del Viejo San Juan.

En 1838, el gobernador Miguel López de Baños propone al Ayuntamiento una casa de reclusión para segregar a las mujeres encarceladas. El arquitecto Pedro García presenta al Ayuntamiento los planos y el presupuesto para el edificio en 1840. Al año siguiente, se le encomienda esta obra al comandante de ingenieros, Santiago Cortijo. Se hace cargo de los trabajos de construcción el capitán de artillería José de la Pezuela, mientras García y Cortijo emprendían sendas obras de reconstrucción en la ciudad. El proyecto original se había ampliado para levantar un establecimiento general de beneficencia pública.

La construcción de la Casa de Beneficencia, como se le llamaba indistintamente, comenzó en 1841 y en 1844 abre sus puertas a los indigentes sin estar terminada aún la obra. Es en 1846 que se bendice la capilla, celebrándose la primera misa el 18 de noviembre. Se terminó el edificio en 1848 bajo el gobierno del mariscal de campo don Juan Prim.

El edificio es de planta rectangular con las dependencias distribuidas en torno a dos grandes patios, con una segunda planta entre ambos. En la parte posterior, tiene dos plantas aprovechando una depresión del terreno. La fachada principal mantiene un solo piso estilo greco-romano de orden dórico-romano.

Durante los primeros años, convivían en la Casa de Beneficencia dementes, reclusas, prostitutas, ancianos, inválidos, mendigos, huérfanos, jóvenes descarriados y otros infortunados. Desde 1858 se inician gestiones para segregar a los dementes. En 1872 el Asilo fue declarado institución provincial, transfiriéndose a la Diputación. De inmediato se inician las reformas institucionales y, en consecuencia, se hacen reparaciones y reformas menores al edificio. Para esos años ocupa la dirección de la Casa de Beneficencia el Dr. Manuel A. Alonso, iniciador de nuestro criollismo literario y patriarca de la literatura puertorriqueña.

De 1896 al 1897, respondiendo a gestiones iniciadas en 1879, se construye una segunda planta, limitada a la parte delantera del edificio. Este proyecto está a cargo del maestro de obras Luis G. Rubio, quien adopta el estilo arquitectónico que predomina en la fachada, se utilizan arcos de medio punto para las ventanas del piso superior, a diferencia de los vanos adintelados con cornisas individuales de la planta baja. Se acentúa la puerta principal con ocho columnas dóricas rematadas por un frontón triangular.

Durante las primeras dos décadas de este siglo se usa el edificio, principalmente, para enfermos mentales, y la estructura sufre modificaciones periódicas. El Departamento de Sanidad lo ocupa de 1923 a 1929, cuando el ejército de los Estados Unidos toma posesión del edificio y lo destina para uso militar. En la siguiente década, los militares removieron los pisos, techos y escaleras de madera y mampostería para remplazarlo con hormigón armado. Construyen dos reducidas alas simétricas complementando la actual forma en "E" de la segunda planta, y añadieron los garajes en la colindancia oeste del solar.

El 17 de noviembre de 1978, la Administración de Servicios Generales de los Estados Unidos otorga una escritura de cesión de derecho a favor del Gobierno de Puerto Rico. Quedó el edificio abandonado y deteriorándose aceleradamente hasta que, en 1985, el gobernador Rafael Hernández Colón anuncia su próxima restauración para servir como sede del Instituto de Cultura Puertorriqueña, proyecto que estuvo a cargo del arquitecto J.R.C. Davis Pagán.

La inauguración formal, en octubre de 1992, coincide con la celebración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América y Puerto Rico. El propósito último de este proyecto apunta hacia la conservación de nuestro patrimonio nacional y la remodelación del Barrio Ballajá, rescatándolo del olvido y dándole sentido a este importante espacio urbano que se ha definido como el subsector institucional de escala más monumental de la ciudad.